
Eric Pantoja
-¡Ya esta aquí! - dijo ella, mordiéndose las uñas
- ¿Quién?
- El señor.
- ¡No mames!
- No, ahí está afuera.
-¿Cómo le haremos? — dijo el por último y se puso a dar vueltas como enjaulado.
Poco a poco fue apareciendo en el suelo un surco. Ella también acabó con sus uñas.
-¡No mames! — Volvió a decir— ¿Ahora que hacemos?
Otra vez silencio, interminable.
Afuera hacía tanto calor que todo parecía derretirse.
-Si quieres le digo que vuelva mañana.
-No, se va a enojar.
-Entonces hacemos como que no estamos.
—No se la va a creer.
-Bueno pues, le decimos que Nó.
El no contestó y siguió caminando. Los dos siguieron cavando la misma fosa. Con el viento que comenzó a soplar y el silencio terminaron enterrados en el hoyo que fabricaron con sus preocupaciones. Afuera el señor se había evaporado.
Está bueno el texto. Pero en la última línea me parece que está muy obvio y explicado el mensaje cuando el narrador dice: "con sus preocupaciones". Quedaría mucho mejor con tan solo eliminar esas tres palabras. Y así le dejas al lector mayor gusto en la interpretación de la historia. Claro, fue mi lectura. Saludos...
ResponderEliminargracias compañero!
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